Malos hábitos en tu oficina

Existen pequeños detalles en nuestro comportamiento que pueden influir directamente en el desempeño y efectividad de nuestro equipo de trabajo. En algún momento, casi todos padecemos una serie de malos hábitos que nos impiden ser mejores en el plano profesional. La efectividad del equipo depende mucho del ambiente de trabajo, pero existen actitudes que pueden colocar en riesgo nuestras relaciones laborales. A continuación, te mostramos una lista de los malos hábitos más comunes que se ven en una oficina:

 

1. Postergar

Algunas personas trabajan mejor bajo presión, pero dejar todo para el último minuto es un llamado a problemas de último momento. Si no dejas tiempo de tolerancia para completar las tareas, corres el riesgo de encontrarte con un obstáculo inesperado que te haga exceder la hora de entrega.

 

2. Falta de modales

Las cosas más importantes son las que aprendimos cuando éramos pequeños. Cuando pides algo, di “por favor”, cuando alguien te da algo di “gracias”. Si no conoces a alguien, preséntate. Si tienes que interrumpir a alguien di “disculpa”.

 

3. Impuntualidad:

Si frecuentemente llegas tarde al trabajo muestras una actitud de falta de cuidado. Así que, es mejor llegar a tiempo o incluso un poco temprano para demostrar que eres consciente del tiempo y que te preocupas por tu trabajo y también por el tiempo de los demás.

 

4. Mala actitud:

Es bueno desahogarse con las personas más cercanas sobre algunos temas que no te gustan de tu trabajo, pero si lo haces seguido podrías acabar teniendo una actitud negativa en tu día a día. Intenta no mezclar tanto las cosas y rodearte de gente optimista.

Comienza por cambiar uno de estos malos hábitos, pero de manera concreta y precisa. Practica este cambio hasta que, con base en la repetición, se convierta en un buen hábito. ¡Hoy es tu momento!